Publicado en por Ana Pau Linares

Viajar con tu bebé nunca ha sido algo sencillo, sobre todo si lo estás haciendo por primera vez. Entendemos que el mundo ha cambiado mucho y añadido al  estrés de viajar  ahora hay otras medidas de seguridad que debemos tomar.


Así que en este blog te daremos algunos hacks y tips para ayudarte a que sea menos abrumador viajar con tu bebé y que toda tu familia pueda disfrutar el viaje.

Antes de comenzar con los tips queremos decirte que por lo general no se recomienda que los bebés recién nacidos viajen en avión sin necesidad. Los viajes en avión aumentan el riesgo de que los recién nacidos se contagien de enfermedades infecciosas.

 Los bebés prematuros, con enfermedades crónicas del corazón, pulmones, o con síntomas de enfermedades de las vías respiratorias superiores o inferiores pueden experimentar problemas debidos a los cambios del nivel de oxígeno del aire de la cabina. Los padres de familia deben consultar con el pediatra del niño antes de viajar en avión.   

El primer tip que te daremos es que la carriola que utilices sea fácil de doblar y compactar. Todos las carriolas y sillas  de bebé se pliegan, pero existen grandes diferencias entre unos y otros.

Tienes que tomar en cuenta la facilidad para plegar y desplegarlas ya que durante tu viaje es algo que harás repetidamente, también toma en cuenta las dimensiones cuando está plegado.

Nosotros te recomendamos la Cybex Libelle que está diseñada específicamente para viaje. Recuerda que si vas a documentar tu silla de bebé o carriola las aerolíneas generalmente no proporcionan nada que cubra tu silla o tu carriola, así que si no quieres que se maltraten o se ensucien te recomendamos conseguir una bolsa para documentarlas.

También te recomendamos que si tienes la posibilidad compres un asiento extra para tu bebé. No es necesario pero será más sencillo cuidarlo, entretenerlo y que se duerma si tienes más espacio.

Recuerda que los asientos junto al pasillo pueden ser peligrosos para los bebés durante el servicio de bebidas. Las bebidas calientes que se pasan a los pasajeros se pueden derramar y causar quemaduras. Los brazos y piernas de los bebés pueden atorarse o quedar atrapados en los carritos de servicio. 

Te recomendamos vestir a tu bebé en capas ya que las temperaturas en los aviones varían mucho, También, empaque un cambio de ropa o dos, en caso de que haya turbulencia cuando está cambiando el pañal o cuando lo está alimentando. Traiga bolsas plásticas para la ropa sucia.  

Recuerda también que darle un chupón o una mamila durante el despegue o descenso del avión puede aliviar la sensación de presión en los oídos de tu bebé.  Trate de cambiar los pañales justo antes de abordar y por último Empaque algunos juguetes y libros, y esté listo para jugar con su bebé todo el tiempo. Te recomendamos no llevar demasiados juguetes ya que los bebés se entretienen con cualquier cosa y mientras más cosas lleves será  más difícil cuidarlas todas.

Recuerda que ante cualquier complicación pedir ayuda a la aerolínea o a las azafatas